Ni la fama mundial ni las millonarias cuentas bancarias ni haber estado quizá en el mejor momento de sus carreras, han sido motivos suficientes para evitar la partida de algunos de los exponentes más emblemáticos de la escena musical.

No hay muerte que duela más o menos que otra, sin embargo, existen circunstancias que aquejan sorpresivamente y develan una caja de pandora en la que las drogas, los excesos y los conflictos emocionales se han convertido en la principal arma y puerta de salida para que íconos como Kurt Cobain o Jim Morrison se adelantaran en el camino y ver en cuestión de minutos esfumada su vida y trayectoria sin importar el impacto y liderazgo que consiguieron en la competida industria musical de su época.

Las repentinas muertes de afamados cantantes y músicos muestran las diversas caras oscuras que una profesión como la musical tiene, en la que artistas no supieron en su momento cómo salir del yugo de la presión mediática y controlar todo ese poder que los hacía tener prácticamente a todo el mundo a su disposición al tronar de sus dedos o con un simple acorde de guitarra.

Las tragedias y días negros han sido constantes en la industria musical de cualquier país, incluso, algunos fallecimientos han dado paso a clasificaciones o apartados “especiales” para englobar, quizá, las posibles razones que llevaron a estos artistas a tomar decisiones nada precisas en su carrera musical y que dieron nacimiento a mitos, leyendas y muchos prejuicios cuando fueron encontrados muertos en la plenitud de su vida y su trayectoria.

Basta con recordar al ya famoso “Club de los 27”, en el que figuras como Janis Joplin, Kurt Cobain, Jim Morrison, Robert Johnson y Amy Winehouse, por ejemplo, murieron en condiciones relacionadas a sus excesos y adiciones a drogas, además de sumar trastornos depresivos que los alejó por completo de su público, disqueras y familia.

Moneda en el aire

Una muerte en el mundo de la música nunca llega sola ni afecta a una sola persona, los fallecimientos implican muchas decisiones tanto para las familias y amigos cercanos, así como para productores, contratistas y demás integrantes y músicos que, por decisión propia o por interés de los fans, ven hasta cierto punto truncadas muchas posibilidades de continuar con normalidad en la escena musical.

Los motivos y circunstancias en las que fallece un integrante musical son variados, determinando en algunas ocasiones la voluntad de una agrupación por seguir o no con el legado que estaba en construcción o dar por terminada aquella aventura que ya los tenía posicionados en la escala de leyendas y músicos consagrados.

Sin embargo, hay bandas que no han detenido su caminar o decidieron retomar el rumbo en honor a sus compañeros caídos y sobre todo al público. Un ejemplo es Queen, que tras el fallecimiento de Freddie Mercury, la banda optó por distanciarse y a los años regresar de manera conjunta con nuevos proyectos que, incluso, los ha llevado al cine desde la misma trinchera musical. En casos más recientes, la banda The Cranberries, aun con la partida de Dolores O’Riordan, su vocalista, ha optado por compartir nuevo material en el que incluyen canciones inéditas interpretadas por su legendaria líder.

En la industria en español, los duelos tampoco han sido indiferentes, exponentes como Rita Guerrero de Santa Sabina, Julio Haro de El Personal, Gustavo Cerati de Soda Stereo, y recientemente, Armando Vega-Gil de Botellita de Jerez, han marcado con sus partidas vacíos irremplazables en sus agrupaciones originales y que de manera activa a los años o a través de tributos siguen presentes y considerados leyendas.

Joy Division

ESPECIAL

Ante la inestabilidad que bandas como Sex Pistols tenían, una nueva generación peleaba por el trono de las propuestas experimentales dando paso así a la banda inglesa Joy Division, que con una carrera corta de dos discos de impacto internacional, logró una rápida aceptación ante el estilo y voz que caracterizó a Ian Curtis (en la foto), quien también destacó por sus adicciones y fragilidades emocionales que lo acercaron en distintas ocasiones al suicidio, hasta que en 1980, el vocalista fue encontrado muerto. La banda optó por suspender de tajo los planes que aguardaban para la agrupación ante la gira que tendrían por primera vez en Estados Unidos, al tiempo los integrantes optaron por emprender un nuevo proyecto con New Order.

Nirvana

ESPECIAL

Sin duda, uno de los fallecimientos más emblemáticos del rock. La popularidad de Kurt Cobain (al frente, en la foto) y la nueva oleada grunge que daban a la industria comercial, posicionó a Nirvana como una de las bandas que cambiaron por completo la forma de hacer y consumir música. Las condiciones y motivos que llevaron a Cobain a quitarse la vida en 1994 siguen despertando confusión y mitos alrededor de la fama y adicciones que rebasaron por completo a Cobain y significó por mucho el fin de Nirvana sobre los escenarios, aunque de manera independiente la banda trató de seguir impulsado nuevo material inédito y álbumes en honor a Cobain, el impacto no fue el mismo y la agrupación terminó apostando por proyectos nuevos.

Led Zeppelin

ESPECIAL

Las adicciones y rarezas siempre brillaron en Led Zeppelin. Los excesos, uso de drogas y prejuicios entre sus mismos integrantes y accidentes en diferentes circunstancias, marcaron por mucho el legado que esta banda comenzó a forjar a finales de los años 60. Aunque la voz de Robert Plant se ha mantenido como ícono en la escena del rock, la muerte del baterista John Bonham (en la foto) en 1980 determinaría el cortón sorpresivo que Led Zeppelín tendría de manera conjunta para todos sus integrantes. Ahogado por su propio vómito, el músico fue encontrado muerto en la casa de su compañero Jimmy Page. Aunque se pensó en reemplazarlo, Led Zeppelin decidió disolver a la banda y emprender caminos independientes, sin embargo, muchas décadas después, el hijo de John, Jason, se sumó a un pequeño homenaje especial que Led Zeppelin ofreció, en donde asistió con la batería.

Sex Pistols

ESPECIAL

Las polémicas y los conciertos fuera de control ayudaron a construir parte de la leyenda que esta banda inglesa representó para la industria musical en su faceta más comercial del punk, hasta que la muerte de Sid Vicious (en la imagen) marcó el declive que la banda tendría y el reforzamiento colectivo sobre la presencia incontrolada de drogas en las entonces bandas juveniles de la época. Vicious falleció por sobredosis a los 21 años de edad. Aunque la carrera de Sex Pistols no inició sumando el talento del problemático músico, las conflictos internos entre los integrantes ante las constantes bajas y conductas agresivas de Sin en los conciertos, terminaron por dar fin a la agrupación en su mejor momento en 1978.

Suplemento Tapatío

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